En el arándano: “los grandes productores son socios del gobierno”

Trabajadores que no tienen nombre | El empleo en negro, clave en los campos del arándano tucumano. Durante el último año, disminuyeron aún más los controles de la Secretaría de Trabajo sobre el trabajo no registrado.

Jueves 3 de noviembre de 2016

por Fernando Ledesma

Los datos y referencias acerca de la magnitud del empleo no registrado en los cultivos de arándano relatados por Dalinda Sánchez, secretaria general de la seccional 862 de UATRE en el sur de la provincia, revelaron las extremas contradicciones de la riqueza que se exporta desde la provincia y las formas en que tanto el Estado como el sector trabajador son perjudicados ilegalmente en el reparto de la riqueza.

“Unos $380 es el jornal del arándano. Que es una miseria, que es el jornal que marca la tabla salarial. Yo reniego también de eso, por cuán bajo que ha quedado el jornal del arándano, que los compañeros muchas veces ni llegan a eso”, señaló Dalinda Sánchez durante una extensa charla. “El obrero que está registrado por ahí tiene la suerte de hacer valer sus derechos y poder reclamar, pero el que está en negro, si reclama se va porque lo corren, porque eso es lo que hacen todos los empleadores”, resaltó la sindicalista.

Consultada acerca de cómo es que la Secretaría de Trabajo no puede detectar esta situación, Sánchez dijo que “lo que pasa es que yo hasta peleo con lo mismos inspectores de Trabajo en las fincas, porque, por ejemplo, tenés 15 cuadrillas en una finca, pero te emplanillan unas 50 personas. Yo les pregunto ¿qué va a pasar con las demás? Me responden que ellos trabajan con los datos concretos. Y yo les digo ¿qué querés otro dato más concreto que ves 15 colectivos, y si vos le ponés 30 personas a cada colectivo, tenés casi 450 o 500 personas en una finca. Entonces les pregunto ¿qué otro dato concreto querés? Si la gente no te da los datos por miedo a perder el trabajo. Porque es así. Si no da los datos no los corren, pero lo mismo está el peligro de que los corran después”.

“Lamentablemente, la gente no entiende de que, si da los datos a los inspectores, por lo menos va a tener un registro, si yo he andado haciendo una inspección con el Ministerio o con la Secretaría, yo tengo un aval de que por haber dado los datos los corren. Pero la gente no da los datos por miedo a perder el trabajo, pero lo mismo los corren, ante cualquier reclamo”, describió Sánchez, además de hacer referencia a las inspecciones. “La AFIP detecta estafas al Estado. A mí me gustaría que la AFIP también ponga énfasis en esto, y que se lo prevea. Se han hecho inspecciones con el Ministerio de Trabajo (Nación) y con la Secretaría de Trabajo (provincia). Pero hay fincas que no dejan entrar. Supuestamente ya tienen instrucciones de no dejarnos entrar, sea que vayamos con el Ministerio o con la Secretaría”, dijo la gremialista, que además se preguntó “¿qué me lleva a pensar eso? Que son socios del gobierno. Los grandes productores de arándano son socios del Estado. Y ¿qué va a pasar si viene el Ministerio o la Secretaría? Le hacen la multa pero no deben ser tan altas, en cuanto los empleadores, las empresas, se atreven a no dejarnos entrar a las fincas”.

 

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